Hacia la colaboración con la Academia Nacional de Ciencias del Uruguay


Escribe el rector Dr. Rodrigo Arocena.

¿Cómo hacer para que en Uruguay, Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) suban un escalón tanto en cantidad como en calidad? La pregunta orientó el intercambio de ideas en una reciente reunión de la Comisión Directiva de la Academia Nacional de Ciencias del Uruguay (ANCiU) y una delegación de la conducción de la UDELAR, integrada por un Decano de cada una de las Áreas (Salud, Social y Artística, Ciencias y Tecnologías de la Naturaleza y del Habitat), el Pro Rector de Investigación y el Rector. En la ocasión se empezó a conversar en torno al siguiente temario, que de por sí da cuenta de preocupaciones compartidas y de la común vocación de sumar esfuerzos:

1. Establecimiento de un procedimiento ágil y sistemático para consulta y colaboración UDELAR ANCiU, de modo de poder seguir los proyectos acordados e intentar afrontar coordinadamente los problemas de la CTI nacional.

2. Apreciación sobre el funcionamiento del sistema de investigación: institucionalidad, criterios de evaluación, políticas de mejora de la calidad en todas las áreas y estrategias para el desarrollo del sistema en su conjunto, con énfasis en la formación de recursos humanos.

3. Acciones urgentes que deberían impulsarse a nivel gubernamental: intercambio primario de opiniones y esbozo de agenda a seguir trabajando.

4. Relaciones con la enseñanza universitaria, disposición a colaborar para que todas las instituciones de ese tipo desarrollen la investigación.

5. Respaldo a la investigación en todo el país: Uruguay no sólo está descentralizando y regionalizando la enseñanza universitaria sino también la investigación. Actividades académicas conjuntas en los Centros Universitarios Regionales tendrían mucha importancia.

6. Perspectivas de la investigación en el Uruguay a mediano y largo plazo, su papel en el desarrollo integral, la comprensión ciudadana del tema, el acceso al conocimiento, la política y la inversión: hacia una estrategia compartida de la comunidad académica nacional.

Para mejorar la realidad, lo primero es conocer su evolución y su situación actual. En la reunión se evocó la etapa inicial del Programa de Desarrollo de las Ciencias Básicas (PEDECIBA), a la salida de la dictadura, cuando manejando un criterio amplio no llegaron a 20 los investigadores que fueron incluidos en el Área de Biología, mientras que hoy, con criterios más exigentes, son más de 600. Enfrentando circunstancias a menudo poco propicias, la comunidad académica nacional concretó un avance real, de lo cual el elocuente ejemplo mencionado antes es sólo uno entre muchos. Ese avance recibió importantes apoyos gubernamentales durante los últimos años, pero el “despegue” de la investigación y la innovación no está asegurado y hay quienes manifiestan su preocupación porque se entre en un estado estacionario. En esa perspectiva, en la reunión indicada se elaboró una propuesta tentativa de posibles actividades conjuntas:

a) Contribución a la investigación en salud.

b) Respaldo al desarrollo de la investigación y los postgrados en ciencias sociales.

c) Impulso a la dimensión científica y tecnológica de la descentralización del país.

d) Elaboración de criterios afinados para la evaluación integral de la actividad científica.

e) Posible evento sobre el papel del conocimiento avanzado en el desarrollo nacional, con participación de ministerios, entes, actores productivos y sociales.

Dimos cuenta de tal propuesta en una reunión posterior con el MEC y el PEDECIBA, que esperamos participen en las labores planteadas. La propuesta refleja la preocupación por desarrollar de manera equilibrada todas las áreas del conocimiento, en todo el país, priorizando ciertas cuestiones relevantes y evidenciando una convicción: Ciencia, Tecnología e Innovación avanzarán sustantivamente sólo si la estrategia de desarrollo nacional las incorpora como herramientas fundamentales. En caso contrario, más bien vegetarán y, cosa mucho más grave aún, el Uruguay perderá la oportunidad que hoy tiene de entrar en la ruta del desarrollo integral.